Mostrando entradas con la etiqueta el eco de un poema. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el eco de un poema. Mostrar todas las entradas

10 junio 2013





El silencio de la montaña
acuna el eco de las voces lejanas.
Sólo la luz camina, en lo profundo del bosque.
Vestida de verde y musgo, regresa.







(Traducción libre y personal, del poema "Coto de ciervos" de Wang Wei (699-761 d. de C.))




15 enero 2013

dejarme


Yo no hablo.
Tan solo dejo que me hablen.
Permito que ese barboteo
de magma y  palabras incandescentes
broten y llenen mi torrente
del color de lo que apasiona.

Yo no hablo,
tan solo dejo que me lleve aquello que brota,
que dirige, que gobierna y avanza,
hasta simas que no se abarcan.
Desde un lugar recóndito
al que no tengo acceso,
del que no se el camino
al que no puedo llegar si quiero hacerlo.

Tan solo si me dejo hacer,
tan solo si no hablo...
me hablan.


05 enero 2013

tener el corazón a la espera


Si tienes la fortuna
de perderte en la mirada de un niño hoy,
podrás quizás llevarte adherida a los zapatos,
parte de la ilusión que sus ojos derraman.

Solo es necesario que aquel día
en que dejaste su mundo,
para pasar al tuyo,
tuvieras la precaución de dejar una rendija abierta.

Y con la confianza
de ese niño que aun habita en ti,
podrás acoger
aquello que no escribiste.

Sabrás tener el corazón a la espera
de lo imprevisible.






04 enero 2013

alas


Ser capaz de dejar al asombro
que alcance lo más profundo que habitas
Que cree allí,
el goce de lo que el otro es en si mismo.
Y la admiración por lo minúsculo
 y el respeto a aquello
inaccesible que le da forma.

Tener la capacidad de dar alas
es otorgar algo sobre la libertad.
Tener la generosidad de ver y creer
es hacer posible la utopía de engendrar.

No importa si lo que separa
es algo traslucido
o lo árido de la estepa.
Mientras haya un latido unísono
en busca de lo bello,
de lo imperceptible,
de lo efímero y profundo.

Mientras silencio y música,
puedan palpitar
en un vuelo inaprensible
y por eso mismo,
amado.




31 diciembre 2012

tiempo de deseos


Ojalá crees sueños
que sean horizonte,
y sin embargo tu mirada permanezca en el camino.

Ojalá no te falte nunca
una pregunta sin respuesta.
Y el silencio
se haga música intemporal en ti.

Ojalá también,
la confianza habite tus cinco sentidos.

Y puedas diluirte
en el dulce y adictivo sabor del ahora,
del momento presente.

Y ojalá te emociones cuando alguien decida
compartir contigo, 
las cosas insignificantes de su vida.


Si es que acaso es tiempo de deseos,
esto es entonces, lo que quiero desear para ti.









16 diciembre 2012

tu y yo


Los dos aquí,
frente a frente.
Permitiendo que, frágiles,  mis palabras se alzen ante ti.

¿Que sensación te produce saber
que eres la única persona que leerá esto?

Único testigo
de este monólogo efímero de desnudez.

Todo quedará entre tu y yo.
Como esos secretos
que desean gritarse.


15 diciembre 2012

de lo nímio y fugaz


Me gusta la sensación
de intuirme a veces, asomada,
entre alguna de esas palabras
que no pronuncias,
solo dibujas.

Es  como si
la nimiedad de ese reflejo,
me diera consistencia,
me ayudara con mi propio boceto
aún sin terminar.

Estas fugacidades
entre muchas otras,
son las que voy atando a mis bolsillos,
para hacer tangible
el cada día.

12 diciembre 2012

en la noche


 
Encender todas las velas de la casa
 
para sentir
 que tiene algun sentido
la luz que portamos
 
Para saber
 que en algun lugar
otra vela encendida
hace de faro en la noche




03 diciembre 2012

conversaciones




Me gusta el contenido de ese diálogo,
de esos segundos
(a veces pocos, a veces más),
en que cruzamos la mirada.
 
Hasta el momento en que te cansas
y sin despedirte,
te vas.
 




27 noviembre 2012

letras y palabras


Nubes vestidas de algo indefinido
El olor a frío y viento
corta la piel.

Dentro del libro,
un pluma.
Letras y palabras de silencio
se diluyen en diálogo interno.

En mi mano,
dos hojas:
burdeos y borgoña.

Mi paso, rápido,
sereno, buscador.
Otras, inseguro.

Agua cerca.
Me moldea
y dibuja y esboza
como una fragua.

Llega tu olor desde el bosque.
Estas en casa.

Huelo la nieve
y sigo caminando.



18 noviembre 2012

permanece así



No se si quiero
que sigas desnudándote.

Ese juego de texturas
a mitad de camino
entre tu piel y el suelo,
me permite soñar
con cuadros, no pintados aun.



16 noviembre 2012

opciones


Existen flores
que no desean ser regadas.

Y solo queda,
respirar el lento proceso,
de verlas retraerse sobre sí mismas
para finalmente,
marchitarse.

15 noviembre 2012

opciones




       "Si sigo dando pasos hacia adelante,
                                    desapareceré"



              


02 noviembre 2012


tarea para este mes


Arrojar
botellas con mensaje
a un óceano de inviernos.





27 octubre 2012

tejer un brocado


 
Con el hilo del rumor de las gotas de agua,
y el olor de las ramas que se entrelazan,

con el crujido de la escarcha en el pelo,
y el tejido de alientos y huellas,

con el dolor sedimentado
y la sombra de las ausencias,

con lo efímero del vuelo,
y el color de lo escrito y lo sin decir,

voy tejiendo un brocado.

 
Un brocado de silencios.
 
 
 
 






24 octubre 2012

tus soledades



         Me pongo a un lado del sendero
                       y dejo pasar tus soledades,
               porque son tuyas.

                           Hay paz en mis pupilas.
                                       Se que la sombra de mi silencio,
                                   da luz a tu caminar.










16 octubre 2012

el rey está desnudo


"¡El rey está desnudo!".

El traje que decía llevar, se ha evaporado.
En su lugar queda,
la enredadera oscura de la miseria humana.


"¡El emperador está desnudo!".

Su espléndido traje invisible se hizo trizas
ante el espejo de la retina
de una mirada de niña.



"¡El obispo está desnudo!"

Y queda al aire el sinsentido
de un juego de poder y control
sobre aquel que se da con confianza.



Mi corazón está desnudo.
Eso dice mi alma.




02 octubre 2012

lento


 Acoger aquello que se transforma en lento:
 
           la suavidad del latido,
                          el palpitar del tiempo,
              el transcurrir de la música,
                     el susurro de la brisa en la piel,
 
  el agua mansa.




 
 
 
 

25 septiembre 2012



       Aunque camines entre la niebla,
              el tacto de un árbol
                       te dirá siempre donde estas.





23 septiembre 2012

no se por qué



¿Sabes?
Te echo de menos.

Añoro esas palabras
que se deslizaban rápido
entre tu respiración y la mía
bocetando emociones,
fundando pensamientos,
erigiendo mundos
construidos en un lugar inaccesible.

Añoro ese esfuerzo
de cavar más abajo,
más profundo,
más hondo,
para depositar en mi boca
partes de mí
antes no mostradas.
Para recolectar
en mis manos
los trozos de ti
que dejabas caer.

Añoro
los viajes a tus rincones de infancia,
a mi gente de antes,
a las cicatrices encubiertas
que se escapan por los ojos.
Viajes al sabor de otro en los labios,
a lo común,
y a lo añejo.
Esos viajes
a lo desconocido de mí para ti,
a lo anónimo de ti para mí.

Añoro las no palabras.
Ese mapa de silencios fáciles
que describe con fluidez
un universo.
Y esa tormenta,
que impulsa y arrastra,
y te extenúa.

Te añoro.
Y aun no se por qué.

Si estoy aquí.