21 marzo 2012

el color púrpura


"Creo que Dios se enfada si pasas ante el color púrpura en el campo sin fijarte en él."
"El color púrpura"




Lo cierto es, que no sé si se enfada.
Pero sé, que es un color que mi mirada agradece.
En él, puede descansar un rato.






18 marzo 2012

palabras que curan

De vez en siento tengo impulsos, que yo misma no sé justificar, y que últimamente, ya no me molesto ni en hacerlo. En ocasiones encuentro la razón que justifica esos impulsos y otras, no.

Esta semana, pasando por delante de un kiosco, sentí "el impulso" y entré a comprar una revista, algo que no suelo hacer, relacionada con temas del cuerpo y la mente, que venía acompañada por un libro. Su título me llamó la atención: "Las palabras que curan".
Eché un vistazo a la revista, ví alguna cosilla interesante y la dejé para leerla cuando tuviera ocasión de ello.

Esta tarde me he acordado del libro. He ido a buscarlo, lo he cogido y lo he abierto por una página al azar.

Y he encontrado la razón de mi impulso.
Y también la del título del libro.



TU RISA

Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire, pero
no me quites tu risa.
No me quites la rosa,
la lanza que desgranas,
el agua que de pronto
estalla en tu alegría,
la repentina ola
de plata que te nace.
Mi lucha es dura y vuelvo
con los ojos cansados
a veces de haber visto
la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa
sube al cielo buscándome
y abre para mi todas
las puertas de la vida.
Amor mío, en la hora
más oscura desgrana
tu risa, y si de pronto
ves que mi sangre mancha
las piedras de la calle,
ríe, porque tu risa
será para mis manos
como una espada fresca.
Junto al mar en otoño,
tu risa debe alzar
su cascada de espuma,
y en primavera, amor,
quiero tu risa como
la flor que yo esperaba,
la flor azul, la rosa
de mi patria sonora.
Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla,
ríete de este torpe
muchacho que te quiere,
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.

04 marzo 2012

El sueño de la razón produce monstruos

Esta semana ví un reportaje sobre el  director ruso Alexander Sokurov y su película "Fausto". Se ha llevado el León de Oro a la mejor película en el Festival de Venecia, con la unanimidad del jurado.
En algun momento del reportaje, comentaban que el director se había inspirado, entre otros, en Goya y su periodo más obscuro. Y nombraban uno de sus grabados: "El sueño de la razón produce monstruos".

Esa frase me ha acompañado durante toda la noche.
Noche de razón o de sin razón.
Monstruos producidos, fabricados por la mente, pero supongo que absolutamente reales para aquellos que los perciben.
Monstruos que te alejan de la realidad, y te llevan a un mundo de tinieblas del que es dificil volver.
Monstruos poderosos que extienden sus garras, a muchas sin razones, buscando adeptos que los alimenten, buscando sueños quebrados, almas rotas.

La obscuridad de la noche, trae la sinrazón, de la mano de los monstruos que la acompañan.

Esta noche me he dedicado a observarlos de lejos, rodeada, asustada de su compañia y agradecida de que no fuera a mí, a quien vinieran a buscar. Pero agotada igualmente, de luchar contra ellos.

01 marzo 2012

suficiente

La claridad del agua,
y un lugar en el que apoyarse.

¿No crees, que debería de ser suficiente?





Pues a veces, no lo es.

19 febrero 2012

desaparecidos

‎11,11h.
Estuve en la inauguración de la exposición "Desaparecidos" de Gervasio Sánchez, pero no la ví. Y ahora, cuando está a punto de finalizar, consigo por fin, tiempo para verla.
Casi no hay gente. Se agradece el silencio, y la calma que envuelve las salas del Centro de Historias.
Me tomo mi tiempo, y dejo que mi vista se pasee con calma por los rostros, por los textos, por las miradas y los objetos.
Todos los que hemos ido a verla, hemos acudido, conscientes del tema, y de lo que nos ibamos a encontrar. Y por lo tanto, no es sorpresa lo que puede depararme el trabajo de Gervasio.
Voy recorriendo cada sala, cada pared, y tras una hora y pico, de pasear entre fotografias, tengo que marcharme porque el trabajo me espera. Me pena no ver los videos, porque sé positivamente, que merece la pena verlos.
Y aunque me gustaría demorarme más ante alguna fotografia, los libros me esperan en casa, y puedo volver a ellas con calma, cuando quiera.

¿Y que es lo que me llevo de alli?
Pues me llevo, la mirada de Doris, una de las madres, que sigue esperando a su hijo abrazada a su oso de trapo.
Me llevo la imagen del diario personal de Dora, con tantas páginas todavía sin escribir.
Me llevo la imagen de las identificaciones de la esposa y los 10 hijos de Baker Amin Said, desaparecidos todos. Y aunque no estuviese la imagen, igualmente queda él y su infinito e indefinible dolor, grabado en mí.
Me quedo con los miles de fotografias de los asesinados en Phnom Penh (Camboya). Y aunque quiera, no puedo imaginarme el rostro de aquel que tuvo la idea de fotografiarlos a todos.
Y también se me ha quedado grabada la textura del tronco donde asesinaban a los bebés y a los niños.
Me quedan, uno sobre otro, tantos y tantos rostros de mujeres. Tanto y tanto dolor vivido, transmitido, afrontado, arrastrado...
Y finalmente me llevo la inquietud de no saber, quien te encenderá la luz a tí, Pedro, buen padre, buen hijo, alegre, cariñoso...y que te gustaba dormir con el foco prendido.






12 febrero 2012

una flor

Hoy me han regalado una flor.
Ha sido la manera en que alguien quería disculparse conmigo, por algo que a él le preocupaba, y a lo que yo no solo no le daba importancia, sino que no veía razón ni para la disculpa, ni para la preocupación.
Le he insistido una y otra vez, en que no me la comprara.
Pero no me escuchaba

Hasta que me he dado cuenta, de que en este caso, no tenía relevancia, lo que yo pudiera pensar y sentir al respecto de las circunstancias que compartiamos.
Lo importante era lo que él necesitaba.

Y él necesitaba regalarme esa flor. Porque era lo que había planeado toda la semana.
Asi que, hemos entrado a la tienda, y me la ha comprado.
Se ha ido con una sonrisa a su casa.
Y yo también

Quizás para mí también ha sido importante, el darme cuenta de lo dificil que resulta a veces, dejarse querer.

Esta mañana he sabido dejarme
Esta tarde, no lo he conseguido.



11 febrero 2012

05 febrero 2012

fragmentos

¿Te has enfrentado alguna vez a la complicada tarea de organizar las fotos de otra persona?
Esta tarde es otra más, de las que estoy dedicando a este encargo, y me he dado cuenta de que aunque es algo tedioso, acaba siendo algo muy especial.
Van pasando por mis manos, pedazos y trocitos de vida, deshilvanados, deshilachados, sin orden ni concierto, sin fecha siquiera.
Y poco a poco, voy construyendo con ellos, un puzzle, en el que se va perfilando la figura del protagonista de la historia. Se dibuja poco a poco, un pequeño, un mínimo esbozo de algunas partes de su vida.
Contemplo con ternuras fotos que me hacen preguntarme, el sentido que tienen, porque las realizó. Veo rostros desconocidos, paisajes lejanos. Otras tierras, otras gentes, otras culturas por las que él, se ha deslizado.
Veo pasar el tiempo por su rostro, por su cuerpo, por sus trajes.
Y me doy cuenta de que en realidad lo que estoy viendo, son pequeños fragmentos de su viaje. Un viaje que  como yo, él emprendió en algun momento.
Un viaje personal. 
Y yo, a base de momentos fugaces, de vagas instantaneas, la mayoria de ellas para mí sin sentido ni valor, puedo ir componiendo algo que no llega a  ser mapa.  Algo que no es un retrato, ni la historia de una vida, ni un camino.
Algo que me hace pensar hasta que punto, somos tan pretenciosos de creer que, a base de  esos momentos fugaces se puede llegar a recoger una vida.
Estos fragmentos tan solo pueden servir, para despertar el anhelo de querer conocer más a la persona que está allí reflejada.
Conocer algo quizás,  de  lo que sentía en el momento aquel, en que la cámara lo estaba enfocando y disparó...
Conocer quizás, que se escondía trás aquella tímida sonrisa...

01 febrero 2012

su presencia

Hay dias, en este viaje que tengo emprendido, en que alguien se acerca a mí, y me dice:  "Suelo seguir el hilo de tu sendero". O algun otro me comenta: " Veo tus huellas, las miro, y luego respiro hondo, reflexiono, me siento vivo".

En ocasiones, soy yo, la que veo sus pisadas, sus miradas, el halo de su presencia, su estar ahí, a un lado y a otro del camino.

Incluso a veces he experimentado como este viaje, me regala la fortuna de otro hilo que se cruza con el mio. De otra brújula, de otro viajero, que como yo, no lleva mapa. Presencia breve, quizás, pero intensa.

¿Sabes? Son esos segundos donde compartir espacio-tiempo, con unos y otros, los que consiguen que mi corazón se ensanche, que mi sonrisa sea más amplia, mis pasos más ligeros...y que incluso la linea del horizonte, esa que se dibuja en ocasiones, allá donde suele ponerse el sol, parezca más cercana.








30 enero 2012

el camino fácil

 




Quizás existan caminos,
más llanos,
más fáciles,
más rectos.

Pero si los transito me perdería
 la belleza de las cumbres,
los ángulos de las piedras,
el musgo en la umbría,
la sorpresa de la siguiente cima.


23 enero 2012

20 enero 2012

cerrar los ojos





Un descanso,
por fin.

Cerrar los ojos,
y mirar hacia adentro.

Alli donde otras miradas no pueden alcanzar.




17 enero 2012

Las once y veinticuatro

Eran las once y veintitres.
Lo sé, porqué la señora que estaba parada a mi lado en el semaforo, me preguntó la hora.
Me quité los cascos, miré el móvil y se la dije.
"¿Ya podemos cruzar?", me preguntó al ponerse el semáforo en verde.
"Si claro. Ya podemos. ¿La ayudo?".
"No, no. Ya puedo" Contestó la señora mientrás bajaba el bordillo y comenzaba a cruzar al otro lado.
Yo iba caminando al lado suyo, y justo la escuché cuando comenzaba a hablar bajito:
-"Es que, ya casi ni veo. Se nos ha muerto un hijo, y ya..." . Se le quebró la voz. No pude entender el resto de la frase.
La miré.
No supe bien que decir.
Tan solo le rodeé los hombros con mi brazo, musité un "ánimo..." y algo más, que ya no recuerdo.
Tan solo confio en que le llegara el calor de mi abrazo, mientrás se difuminaba entre el rio de gente que cruzaba a esa misma hora, con el semáforo en verde.
Tan solo espero que mi corazón alguna vez me perdone, por la pobreza de un abrazo y unas pocas palabras musitadas en unos segundos, a otro corazón ahogado por el dolor.
Tan solo confio, en que yo me perdone a mi misma, por no ser capaz de encaminar mis pasos detrás de ella, mientrás aun veía la parte de atrás de su cabeza blanca.
Perdonarme por no ser capaz de asumir más dolor sobre mis hombros este dia.
Perdornarme por no compartir, el minuto de las once y veinticuatro, mientrás el semáforo se ponía en rojo.


15 enero 2012

enero



La niebla llega,
 y tiene capacidad para ir dejando trocitos de hielo por donde pasa




Hace frio,
los cristales lloran


 
Pero aun puedes encontrar,
flores blancas en enero


06 enero 2012

dia de reyes

¿Sabes? Hoy me han hecho un regalo indescriptible.
Uno de esos que no esperas, y que precisamente por ello, arraiga con más fuerza en mi corazón.

Un regalo que podría compartir, pero que, como los niños cuando los reciben en este dia, me aferro a él, y me limito a dejar que resuene en mí. Me lo quedo. Por lo menos hoy.

Un regalo especial.
Especial por los ecos que trae, porque llega a través de una ventana, por lo dulce, porque viene de lejos y de muy cerca. Por que no se puede comprar... 

Y especial también, porque me hace revivir en cada centímetro de piel, lo que ha venido siendo una constante en estas fechas, en este viaje que tengo emprendido: el dolor de mucha gente, de tanta gente.
Dolores intensos unos, físicos otros. Dolores disimulados, soterrados, escondidos...apenas perceptibles para el ojo humano, o tan escandalosamente visibles, que nadie quiere verlos.
Dolores que me han ido acompañando de muchas maneras.
Y ante los cuales, lo único que me veo capaz de hacer es, escuchar.
Seguir escuchando.
Escuchar el dolor

27 diciembre 2011

tropezar y...



NO PUDO SER.
Las circunstancias, el momento...
Lo vivido, el pasado...

No luché


Y sin embargo...



19 diciembre 2011

¿Cual es la verdad?

Parece que me toca vivir una etapa de sabores encontrados, enfrentados.
He estado en Barcelona. Y me he sentido un poco péndulo.

En un extremo, he podido disfrutar de  la grandiosidad del hombre, cuando crea y es capaz además, de romper moldes, barreras, canones... Cuando se entrega a su obra y sobrepasa sus propios límites, y se deja invadir por ese espiritu que es capaz de llevarle más allá de sí mismo, derramandose en aquello en lo que cree.

Al otro lado del péndulo, el escalofrio que me recorre entera al observar el trabajo fotográfico de personas que han podido ser testigos de la parte obscura e impenetable del hombre, de esa parte capaz de los peores horrores, de la barbarie, cuando se deja invadir por algo que intuyo, todos llevamos dentro en alguna medida. Pero a algunos, les  absorbe, les posee, les impide ser humanos.

A un lado y a otro.
Lo mejor y lo peor.
¿Cual es la verdad del hombre?


10 diciembre 2011

niebla

¿Sabes? Me siento muchas veces, como moviendome entre niebla.
Por las partes que desconozco de mi misma.
Por todas las que todavía no conozco de tí.
Ni de tí, ni de otros.

Hay momentos en que el sol parece asomar tímidamente entre las nubes, y ofrece un poco de claridad para caminar.
Para iluminar mis pasos.
Para iluminar los tuyos. Los suyos.

Esa clarividencia, generalmente, no dura mucho.
Y hay que volver a caminar a tientas.
Con los brazos extendidos, buscando no tropezar.
Pero sabiendo que me estoy moviendo.
Que hay pasos que seguir dando.

Aunque sea deslizandose entre niebla

07 diciembre 2011

Vetas


Entreverado.

Ese es el sabor que queda.
El poso. El recuerdo.

Agridulce.

25 noviembre 2011

Definitivamente sí

Volar.

Anhelo profundo.

Muchas maneras de poder hacerlo.
Más no todas me son válidas.

Unas...gracias, pero no.
Y otras...definitivamente SÍ.






 




21 noviembre 2011

Perderse

"La noche reflejada en sus ojos, traía promesas inconfesables, sueños y palabras calladas que ya de lejos, eran capaces de erizar la piel de ella.
Perderse en ellos. En esa extraña marea de  deseo, ternura y violencia contenida, de silencios y de instantes detenidos en el tiempo, de caricias apenas susurradas a la piel.
Perderse.
O quizás, detenerse allí, por un tiempo infinito, dejando que todo aquello fuera diluyendo las miles de capas adheridas a su piel, desde antaño, desde tiempos remotos, desde antes de ser capaz de ver la luz. 
Crear una piel nueva a partir de cada centimetro que él recorriera con esos ojos. Una piel con capacidad para respirar por sí misma.
Todo esto solo era una minúscula parte de la promesa que traía la noche reflejada en sus ojos..."

¿Te gusta? Lo leí hace un tiempo, no recuerdo el autor.
Pero poder llegar a recoger todo eso, en los ojos de alguien que te mira, me parece un lujo que no a todos les es concedido.
¿Y tú, querido amigo? No lo hemos llegado a comentar nunca. ¿Has llegado a sentir tu piel, erizada así, por una mirada? ¿Has sido de esos afortunados que se pierden?



14 noviembre 2011

Lucha y entrega

Hace unos dias, un buen amigo, compartía esta frase en una red social:
"Una vez que hayas entregado tu alma, todo sigue con absoluta certeza, incluso en medio del caos"
 ( Henry Miller ." Tropico de Capricornio ")

Yo aún añadiría, que tras esa intensa lucha siempre previa a la entrega final, cuando vence por fin, la confianza, el límite, el agotamiento, el consentir y el asumir, llega una calma total. Una serenidad profunda que te ayuda a reconciliarte contigo mismo...y con el poseedor de tu alma. Pero cierto es, que a partir de ese momento, será muy dificil abandonar ese centro donde ya te has ubicado, donde te has enraizado.

Aunque bien, pensado, creo que Henry Miller, ya lo ha resumido de manera extraordinaria, ¿no crees?.

08 noviembre 2011

Un lugar

¡Hoy tenía ganas de venir a contarte!.
Me miro a mi misma y me doy cuenta de que hay, toda una amalgama de sentimientos y de emociones, burbujeando dentro de mí.
¿Y todo porqué?
Pues porque tengo que emprender un viaje.
No, no. No me refiero al típico viaje turístico, o al de ir a visitar a un amigo. Ni al que parece que nos corresponde hacer cada vez que tenemos un  "puente" .

Mi viaje es distinto.
Es un viaje a tierras más profundas.
Con brújula, pero sin destino. Con una misión, pero sin mapas. Sin compañeros, pero acompañada.

Sé que va a haber personas a quien no les parezca bien mi destino. No comprenderán, o no harán siquiera el intento de comprenderlo. Seguramente porque necesiten llevar siempre con ellos, la ruta por la que tienen que volver cada dia a casa.
Espero que algun dia, puedan sentir la necesidad de salirse de ese camino marcado y dejar que un viento fresco acaricie su piel, incluso, que el sol, pueda llegar a quemar sus mejillas.

Otras, quizás piensen que lo entienden, incluso puedan llegar a opinar, a juzgar, a dar directrices de hacia donde ir y como, porque han leido muchos libros de rutas o porque creen haber estado ya allí.
Quizás también llegue el dia en que puedan descubrir, que para este viaje, tampoco podían ofrecerme ellos  los mapas necesarios. Y entender igualmente, que si emprenden esta aventura, yo tampoco podré prestarles mi brújula. No les llevaría al sitio deseado.

Con un poco de suerte, querido amigo, puede que haya alguien, que me mire, sonría, ponga su vista en el horizonte, y me dé sus bendiciones, deseandome suerte en esta busqueda.
Que confie en mí lo suficiente como para saber, que algun dia llegaré por fin a ese lugar, donde él mismo, y yo, podamos volver a encontrarnos.  
Y trás un largo abrazo, compartir...una brújula sin norte, un mapa sin caminos, un camino sin destino. Y la emoción de haber descubierto, un lugar del que ya no hay vuelta atrás.










02 noviembre 2011

Ser

Ya sabes lo cansada  y enfadada que estaba "con el mundo" esta mañana. Me sentía como una niña que espera ilusionada su cumpleaños, para recibir un regalo deseado, y se queda sin regalo, y además teniendo que afrontar la regañina de su padre por algo que ha hecho.

Es duro encajar un golpe al orgullo. Estar convencida de estar haciendo las cosas bien, y asumir que no solo no las hago tan bien como creo, si no que me queda mucho camino por recorrer para llegar a eso, es una lección dificil de aprender.

Ahora, al final de la tarde, me he reconcilidado ya conmigo misma. Y aunque el camino de aquel que quiere ser persona, que quiere ATREVERSE A SER, así, con mayusculas, es duro, es cansado, a veces incluso agotador, estoy convencida de que  realmente merece la pena.
Ser capaz de ser algo más, que la sombra de lo que puedo llegar a ser.
Ser capaz de ser yo misma, ser mi pilar, mi apoyo, mi centro.

Quien sabe. Quizás no era el momento de recibir un regalo. O quizás ese regalo llegue con otra forma, en otra ocasión, en otro momento ...



28 octubre 2011

Saber amar la música


(Extraigo este texto de la carta que estaba escribiendo a un amigo, pero que no he llegado a enviarle)

"¿Sabes? Creo que  me he dado cuenta de que no soy una buena amiga para la música.

Es cierto. Yo no amo la música.

Creo que hasta ahora lo que he hecho ha sido usarla.

Uso la música como compensadora de emociones.

Si me encuentro mal, la uso para animarme. Si necesito relajarme, la uso para eso. Pero soy yo la que decido y busco qué escuchar.

En mi cuarto puede oirse de todo. Hace unos dias, un amigo me preguntaba que música me gustaba y le respondí, que si algun vecino se dedicara a recopilar mis gustos musicales, no sabría como definirme, eso seguro. Lo mismo puede escucharse, musica relajante, tambores orientales, gospel, rock, baladas heavys, bandas sonoras, el último éxito de los cuarenta principales, o a mí cantando a todo trapo, éxitos en español. Y últimamente, y doy gracias por ello, también algo de música clásica.

Pero las uso para beneficio personal.

Si me pongo a escuchar una melodía que me arrastra hacia terrenos que no me interesan, me resisto, apago, no la dejo llegar a mí.

No he desarrollado hasta ahora la capacidad como para dejar que me llegue el mensaje que la música tiene que transmitirme.
Bueno no, tampoco puedo ser así de rotunda.

Me dejo sorprender muchas veces. Pero supongo que eso puede llegar a suceder, porque ambas, la música y yo, estamos en la misma sintonia, y entonces, no me resisto, me dejo.
 Como me paso con Arvo Pärt, el otro dia. Llegó y no me resistí. Me deje empapar, llevar hasta donde ella quiso.

Pero en muchas otras ocasiones, siento que no puedo permitirme el lujo de dejar que la música me arrastre.

Como con el concierto para violonchelo número 2 op 126 de Shostakovich.

Lo busqué en el youtube (queda cutre, pero que se le va a hacer...) y encontré una interpretación de ese concierto de Rostropovich.

No pude terminar de escucharlo. Estaba fragmentado en cuatro partes, y he conseguido escuchar las dos primeras. Pero es una música, tan dolorosa, tan triste, tan oscura...que no he podido terminar de oirla. Me lleva a regiones por las que prefiero no caminar.

Por eso admiro cada vez, la capacidad que tienes, que teneís mucha gente de acoger la música, de dejar que resuene sin más en vuestro interior. Ir a un concierto dispuestos a escuchar sin más, abriendo mente y corazón a aquello que la música y el interprete quiera transmitiros, os lleve donde os lleve.


Supongo que es cuestión de seguir cultivando mi capacidad de escucha, o más bien, la capacidad de apertura. El dejar el corazón, y la mente abiertas a lo que la música me traiga, sin ninguna pretensión más. Y abriendo la puerta a  que el mensaje deje más huella de la que yo desee, claro.

Es un riesgo, pero creo que merece la pena aceptarlo. Dejar hueco en mí, para que resuenen las notas...con su propio son."





22 octubre 2011

El árbol que canta

El camino por donde suelo ir, las mañanas que salgo a caminar, transcurre al lado del canal, creo que eso ya te lo he contado.
Hay una carretera poca transitada, y aunque un nuevo barrio comienza a emerger, todavía puedo hacerme la ilusión de que la civilización se encuentra lejos.

Al borde de ese camino, y muy cerca del agua, hay un árbol anciano ya.
Está casi seco, y muy enfermo.
Todo él, es del color del tronco. Unitono, sin variaciones, es dificil distinguir las ramas de las hojas, las hojas del propio tronco.
Pero si te colocas debajo de él, si te paras un minuto, detienes tu caminar, y te pones bajo sus ramas...aún puedes escucharlo.
Aún entona su canto, para todo aquel que se quiera tomarse la molestia de escucharlo.



19 octubre 2011

Música mientras tanto

Hoy simplemente quiero compartir contigo, esa sensación tan especial que se produce cuando tienes la suerte de conocer a alguien, que sin motivo ni razón aparente, pasa a formar parte de tu vida de una u otra forma. Esa sensación cálida y profunda que  resuena dentro de uno mismo, en la que puedes refugiarte y a la que conviene cuidar.Esa certeza interna, de que las casualidades no existen, y de que, si ha llegado hasta tí, tiene su razón y su sentido.


He tenido la fortuna de experimentar esto, en alguna ocasión, no muchas.

Para poder entender porque agradezco el último de estos encuentros "casuales" y lo bueno que va dejando en mi camino, en la senda  que vamos compartiendo, te recomiendo que te pasees un rato por su blog, y disfrutes con todo lo que hay en él.
Todo un lujo para los sentidos. Una experiencia con la que poder deleitarse.

Mientrás tanto...yo seguiré disfrutando de esa sensación interna. Espero que tú, también puedas disfrutarla.

http://www.musicamientrastanto.blogspot.com/

17 octubre 2011

una sonrisa

¿A tí también te pasa, que hay cosas que se quedan grabadas en tu mente y no sabes porqué?


Se me ha quedado grabada una sonrisa, la sonrisa de una mujer.


Era una mañana de primavera, de esas en las que el aire está limpio y disfrutas de sentir los rayos de sol en la cara. Me encontraba caminando por los alrededores del hospital.


Miré al frente, y ví venir hacía mí, saliendo seguramente de ese hospital, a una mujer de mediana edad, alrededor de los cuarenta. Falda larga hippie, cazadora vaquera, colores vivos en su ropa. Y un pañuelo atado a la cabeza cubriendo su falta de pelo.


Y con una sonrisa muy especial en la cara.


Iba sola. Pero aquella sonrisa le acompañaba. No necesitaba nada más.
Aquella sonrisa era todo.


Me hubiera encantado poder fotografiar ese instante.
Me conformaré con que pase a formar parte de mi album de las fotos que nunca pude hacer pero con las que seguiré soñando.


La foto de una sonrisa, y un pañuelo. Un pañuelo rojo.

16 octubre 2011

circunstancias

¿Sabes esa frase, tan repetida a veces en las peliculas, de "un extraño cúmulo de circunstancias....?
Pues el viernes pude experimentar en mí, lo que esa frase implica.
Billetes de tren ya sacados, para ir a pasar el fin de semana a Guadalajara con unos amigos.
Yo en casa, con tiempo, tranquila, equipaje hecho.
Y una serie de pequeñas, minúsculas incluso circunstancias, una detrás de otra, hilvanadas, seguidas, como cuentas de collar, fueron sucediendose despacio. O deprisa, no sé.
30 segundos.
Esos son los que me separaron de mis amigos, de Guadalajara, de un presunto fin de semana de descanso y relax en el campo, de buena conversación, y abrazos hace tiempo esperados.
Los 30 segundos que me habrían hecho falta, para llegar a coger el tren, en vez de verlo arrancar, según bajaba corriendo la rampa hacia el anden.

Habría tenido derecho a enfadarme. A buscar culpables, responsables, respuestas al porqué...Pero más bien me dió la risa, de contemplarme allí en un anden vacio, con decenas de personas mirandome en los andenes paralelos,  y yo contemplando un tren que se marchaba sin mí.

Supongo que no me correspondía viajar ese viernes. Debía de estar  escrito en algun sitio. Si no, no se explica, que todo ese extraño cúmulo de circunstancias, si dieran precisamente ese dia, y en ese lugar